¿Quién inventó el Método ABN?

El inventor del método ABN es el maestro Jaime Martínez Montero, Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, nacido en el año 1949 en Cádiz, España.

Basó su tesis doctoral en este novedoso método educativo, cuyas siglas significan Abierto Basado en Números. No solo propone alternativas a las operaciones matemáticas, sino también una forma distinta de concebir los números, las cifras y las formas de razonar los cálculos matemáticos, teniendo en cuenta la capacidad y contexto de cada individuo en el preciso momento en que se le quiere enseñar.

Martínez Montero publicó distintos libros explicando el método, entre los que se encuentran "Una nueva didáctica del cálculo para el siglo XXI" (publicado en el año 2000) y "Competencias básicas en matemáticas. Una nueva práctica" (publicado en el año 2008).

Sin embargo, no fue hasta el año 2011 cuando el método se hizo famoso, gracias a los medios de comunicación masiva, y comenzó a implementarse en las escuelas de Educación Primaria a nivel nacional.

Para el año 2013, la práctica ya estaba implementándose en países latinoamericanos como Argentina, Chile, Perú, El Salvador, Colombia, México y Uruguay, y había superado la barrera del nivel primario para aplicarse en nivel secundario, universidades, centros de adultos y penitenciarías.

Es importante destacar que Jaime Martínez Montero defiende la Enseñanza Matemática Realista (EMR), la cual puede resumirse en una cita de Hans Freudenthal: "(La EMR es) una activad humana que se tiene que nutrir de la propia experiencia, que debe adaptarse a las características de los alumnos y que debe estar conectada con la vida y con las necesidades reales de los sujetos". La cita refleja la filosofía del autor y por lo tanto conduce a los principios inquebrantables del sistema ABN.

Según una investigación realizada en el año 2014, este método tiene muchas ventajas. Entre ellas se destaca conseguir que el alumnado aprenda mejor y más rápido, así como que estimula e incrementa la capacidad analítica, mejora la capacidad de cálculo mental y, lo más importante, mejora la actitud de los alumnos con respecto a las matemáticas, lo que podría llevar en un futuro a tener más científicos entusiasmados con la idea de hacer descubrimientos.

Pero, ¿qué es el método ABN?

Como vimos anteriormente, supone una ruptura con el sistema tradicional de enseñanza, el método Cerrado Basado en Cifras, al que estábamos acostumbrados hasta ahora.

Para poder aplicar este método de enseñanza es de vital importancia concebir al alumno como un individuo con capacidad (con sus propios tiempos de aprendizaje), poder comprender que las matemáticas deber ser realistas (ejemplificando las operaciones con objetos y situaciones que tengan sentido y no parezcan inútiles), mostrar y desglosar el procedimiento para poder visualizar el error, ser flexibles y adaptarse al modo de pensar y la lógica matemática propia de cada alumno.

El método consta de distintas actividades que pueden realizar los maestros desde el nivel inicial (3 años de edad) hasta el último año de nivel primario (con una introducción a conocimientos que incorporarán en el nivel secundario), pero también sirve para aquellas personas que no tuvieron la posibilidad de aprender el razonamiento matemático en su infancia.

Las actividades deben ser lo más cercanas a la vida cotidiana y divertidas, tienen que tener un sentido, las resoluciones tienen que estar abiertas a cada forma de pensar.

Algunos niños precisan más pasos que otros e incluso, a veces proponen operaciones muy distintas para llegar al mismo resultado, siendo esto lo que se busca con el Sistema Abierto de Enseñanza. Además, no proponen fórmulas ni un aprendizaje por memorización. La idea principal es que el alumnado piense por sí mismo (ayudado, por supuesto, con herramientas que el docente le irá ofreciendo) y logre llegar a resoluciones correctas y tener una afinidad con las matemáticas que otros alumnos expuestos al método clásico no consiguen.

¿Por qué cambiar el método clásico por el método ABN?

Gracias a su experiencia en el área de educación matemática en nivel primario, Martínez Montero pudo observar que el método actual (Cerrado Basado en Cifras) se enseñaba ya en el siglo XIX. Este dato le llevó a pensar que, habiendo transcurrido 200 años y viviendo en una sociedad contemporánea que ha sufrido innumerables cambios y modificaciones, no era posible que el método de enseñanza no hubiese sido modificado. A diferencia del método anterior, el sistema ABN aporta una mayor comprensión del desarrollo de las operaciones matemáticas, así como del proceso analítico racional para desenvolverse en la vida cotidiana. Para que esto funcione, deben ser educados los docentes, por lo que Martínez Moreno abrió Centros de Profesorado y distintas redes de centros de formación en España, a través de las cuales ofrece asesoramiento y distintas herramientas para todos los educadores que deseen aprender el método y ponerlo en práctica en sus salones.